Al cabo de unos años se produjo un gran incendio que arrasó la fábrica en su totalidad, provocando que la sociedad se disolviera. A raíz de esto, dos de los socios, Guillermo y Juan, crearon un negocio dedicado al comercio de la tapicería y cortinas.

José Mañas siguió unos años en la fábrica, y siendo imposible su recuperación, se decidió el cierre de la misma.

Transcurridos unos años José Mañas Gallurt creó “El Salón del Tresillo” dedicado al mueble y la tapicería, situado en C/ Arraez, esquina con C/ La Reina, dónde continuó con su negocio instruyendo en el oficio de la tapicería a sus hijos: José Luis, Juan Carlos, María del Carmen, David, Jorge y Sonia.

Durante los años 80 estuvieron trabajando en el negocio familiar, hasta que fueron independizándose, montando sus propias empresas dedicadas a la fabricación del mueble, cortinas y tapicería.